lunes, 19 de diciembre de 2016

HISTORIAS COMPARTIDAS


MI PRIMER AMOR


¿Por dónde empezar? bueno tal vez lo más lógico sea: Por el principio

Él y yo nos conocimos en noviembre de 2009, es decir llevo ya siete años de haberlo visto por primera vez, y para qué voy a mentirles desde el comienzo no hubo conexión, es más creo que hasta me caía mal. Él y yo éramos bailarines de una compañía de danza. Él, ya era de los bailarines antiguos y de los mejores, de esos que no necesitan calentamiento y que van de una sola a la acción, aquel día yo había llegado súper puntual, pues era mi primer ensayo con el grupo profesional, subí corriendo las gradas y cuando llegué, la mayoría de bailarinas eran señoritas de mi edad, 15 años (ahora ya saben tengo 22 :) así que me sentí bastante cómoda. Saludé a la directora y rápidamente me puse a calentar con el grupo, aproximadamente 10 minutos después, llegaron todos los chicos, también parte del elenco y empezaron a murmurar, pues yo no era la única nueva, habían varias chicas más que llegaron por primera vez. Así que la maestra puso a las más experimentadas adelante para que nos indicaran los pasos y a la cuenta de 5,6,7,8 comenzábamos a practicar. Yo mido 1,69 así que mi pareja fue él, el más alto de los varones y no sé por qué pero se reía en mi cara, así que yo comencé a enojarme, en medio del ensordecedor ruido me preguntó mi nombre y le dije Itzel y él se río aún más, entonces rápidamente le dije, no es mi culpa que estés acostumbrado a los nombres comunes, y me dijo no… no perdona es que nunca escuché ese nombre. Yo continuaba concentrada en los pasos de baile hasta que el muy atrevido me dijo: ¿has bailado esto antes? y yo respondí, Sí si he bailado! con una voz un poco sarcástica replicó: parece que no pues no me miras a los ojos. Me quedé un poco nerviosa pero supe disimular y dije: tranquilo, estoy fijándome en la coreografía, ya en la presentación te veré a los ojos, y el solo se río. En ese momento supe que era de esos chicos coquetos que piensan que tienen la razón, pero a mí no me gusta perder, así que todo el tiempo estuve con la cabeza en alto y demostrando seguridad, seguridad que en el fondo hacía que mis piernas tiemblen sin yo darme cuenta.

 ITZEL MANRIQUE LOMBALDO




Esa fue la historia de Itzel y tú, ¿cómo conociste a tu primer amor?

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